October 30, 2009

La @genda Nacional


En ocasiones el flujo de información en internet se puede tornar confuso y muy rápido inclusive para aquellos que somos dependientes de el. Es como querer captar banda ancha con una antena de radio en mi caso. No solo por que la tecnología ha rebasado mi necesidad de consumo de noticias y opinión -¡necesito un BB!- si no también es como evitar distraerse de los temas realmente importantes, que al día de hoy son tan fácil de distraer que hasta un par de tenis desbanca temas que se han venido construyendo y tienen una prioridad para mi.

Ya no entiendo otra manera de organizarme y contactar con mi entorno. Un entorno que para muchos de nosotros va mucho más allá de las redes sociales o las personas que frecuentamos todos los días en la calle, escuela o trabajo. De verdad no sé como pudieran haber organizado las marchas del SME sin que por lo menos hubieran incluido en el CC del mail colectivo -que de seguro salió del Blackberry que le vi a Martín Esparza- a una base de datos de personas que a su vez debieron haber contactado a otras a manera de que todos supieran de la movilización. Difícilmente veo un rodolex en un escritorio pero habría que descartarlo como inventariado en la burocracia electricista. La serie de eventos afortunados de esta semana es una suerte de logro del espíritu humano y no estoy exagerando.

La agenda nacional se dictamina por la novedad y la rapidez con que esta va cambiando y ha sido regida por los medios tradicionales con una estructura muy conocida por los hacedores de noticias por un lado, y por los actores políticos por otro, quienes a su manera han creado todo un lenguaje para crear impacto mediático en la televisión y los periodicos y de las cuales salen alianzas estratégicas, notas exclusivas, primicias y filtraciones que han sido un contrato entre las partes que ha funcionado relativamente bien –enter Rafael Buendía- hasta que la llegada de –drumroll, chacha chachan- el INTERNET

Escuchar como Geraldine a.k.a. @misspirata explicaba con peras y manzanas –y papitas- al presidente del Senado Carlos Navarrete que internet es un acuerdo social y no un medio tradicional lineal, fue como presenciar el choque de dos mundos. No solo fue la inusitada disposición oficial de recibir, escuchar y hasta dialogar con un grupo de las sociedad civil, sino fue también inusitado el tiempo record en que este grupo aglutino a las más diversas agendas que através de las redes sociales se han venido organizando por las más diversas razones: vimos desde anulistas, geeks y piratas hasta ex colaboradores federales, hipsters, tech-freaks y una hasta una autonombrada estudiante, que por diversas razones ,en solitario no habían podido incluir sus muy personales agendas entre las curules y discusiones publicas de la manera e intensidad que #internetnecesario había generado.

Otra sorpresa fue tener un jugador en cancha enemiga del lado de la razón. El Senador Francisco Javier Castellón Fonseca, quien de la mano y a travez de la comisión de ciencia y tecnología –uno de los rubros más golpeados en los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón- apoyó y permeó el terreno para que dicha comisión civil no oficial del #internetnecesario , expusiera la incapacidad de los legisladores para gravar con el 3% algo que ni siquiera comprendía. Basta con leer varios de los enunciados vertidos por el mismo Navarrete del desconocimiento que tienen al respecto, incluyendo el ya clásico negrito obama.

La tendencia del impacto del hastag de #internetnecesario venia en aumento y se necesitaron un par de días para que brincaran a estos medios tradicionales como pocas veces había sucedido desde que la sociedad civil organizada ha venido agrupándose en Internet mediante las redes sociales como twitter Vimos entonces a travez de SDP noticias, un stream en vivo de lo que sucedía en aquella reunión cuando por nulidad mediática –o falta de interés- el canal del congreso trasmitía el receso en la cámara de diputados.

La parte donde finalmente se ponían caras a las @ vino a darle una consistencia aún más real y así vimos como Alejandro Pisanty, daba entrevistas para radio y televisión, los twitteros eran mencionados a diario en los periódicos hasta que de nuevo la cíclica mediática mexicana lograr poner otros temas en las primeras planas.

Aún hoy con la promesa de no gravar este rubro, queda la sensación de que finalmente se ha logrado juntar –si no el grado de luchas como la de Irán y Venezuela- un pequeño grupo de activistas en una foto de 140 personas que han conseguido pasar un mensaje vital para la transformación de México: #internetnecesario

Más de esta breve historia del tuit-a-tuit con el senado con el compañero Lajous que junto con Alberto Serdán y Antonio Marvel han estado en pie de lucha.



October 08, 2009

Dresser confronta a Peña Nieto

Leo Zuckermann , uno de los panelistas invitados al foro "Después de la tormenta: reconstruyendo la agenda de crecimiento" organizada por The Economist lo describé mejor. Fué un poco más intenso de como él lo describe pero sin duda Enrique Peña Nieto dejó entrever lo intolerante y poco preparado que está para ser Presidente de México. Dresser, impecable y firme muy a mi pesar. Es el mismo tono que ha utilizado con toda la oligarquía mexicana and She leaves no hostages. Seguramente habrá más de esta historia despues.








Peña Nieto: eso y más


Leo Zuckermann



Si Enrique Peña Nieto quiere ser presidente, tiene que comenzar a tomarse más en serio la carrera presidencial. Debe entender que no todo el público lo adora. Que hay gente que lo está midiendo para ver si tiene el tamaño que se requiere para ser el jefe del Estado mexicano.


La revista The Economist organizó ayer su acto anual para analizar la situación de México. Tradicionalmente participan representantes de las empresas nacionales e internacionales más importantes del país. Se trata de un foro de lujo para darse a conocer en una de las audiencias con mayor poder económico.


La última sesión del evento se dedicó a analizar el tema político. Comenzó con una entrevista que le hizo Justine Thody, directora de América Latina de la Unidad de Inteligencia de la revista británica, al gobernador del Estado de México. Peña Nieto dijo poco en muchas palabras. No llevaba notas ni presentó estadísticas para apoyar sus argumentos. Defendió la visión estatista del PRI. Criticó al gobierno de Calderón por falta de liderazgo. Mi opinión es que desperdició una excelente oportunidad para demostrar que está listo para suceder a Calderón; que tiene las ideas para sacar al país del marasmo en el que se encuentra.



Después, Denise Dresser, Alfonso Zárate y yo comentamos cómo veíamos la política en el país, además de la entrevista del gobernador, quien se quedó a escuchar en la primera fila. En lo personal, discrepé de Peña Nieto en un punto toral. Él cree que el PRI no es corresponsable del gobierno. Yo, por el contrario, pienso que sí porque dicho partido es la principal fuerza en el Congreso. Eso lo hace corresponsable de lo que pase y no pase en el país. También critiqué la postura que ve en el Estado la solución casi mágica a los problemas económicos del país.


Luego habló Dresser que, en su estilo directo, no tuvo reparos en criticar los usos y costumbres de los priístas incluyendo la tolerancia que tienen con la corrupción. Con valentía, mencionó, por ejemplo, las múltiples casas del ex gobernador Arturo Montiel. Peña Nieto escuchaba estoico. Cerró la ronda Zárate quien dedicó su intervención para hablar del tema de la inseguridad. Se dieron dos rondas más donde los comentaristas criticamos las relaciones de todos los partidos (no sólo el PRI) con los beneficiarios del estatus quo. El gobernador oía impaciente. Me daba la impresión que se estaba enojando. Al parecer no está acostumbrado a participar en actos donde no todo es miel sobre hojuelas para él y su partido.


La moderadora le dio una oportunidad de oro: la última palabra para responder a todo lo que quisiera. Peña Nieto subió al podio. Dijo que no entraría en una polémica que seguramente duraría hasta entrada la noche. Invitó a que cada quien hiciera por México lo que le correspondía. El haría su parte. Su participación duró poco. Parecía enojado. Inmediatamente se bajó del estrado sin despedirse de la moderadora y los comentaristas.


A lo largo de mi carrera he estado en muchos actos donde se presentan candidatos a la presidencia de sus países. He visto cómo tienen que soportar eso, y mucho más. Tienen que demostrar que están listos para pichar en las Grandes Ligas. Se nota quién sí lo está. Llegan preparadísimos, con argumentos y estadísticas, para hablarle a audiencias duras. Responden a cuestionamientos difíciles. No se toman las críticas de manera personal. Mucho menos se enojan. De buena gana entablan un debate civilizado. Pero ayer Peña Nieto demostró que todavía no está listo. Que le falta preparación y trabajo si de verdad quiere despachar en Los Pinos.

September 25, 2009

G20, Pittsburgh 2009


























Photos: Flickr

G20, Pittsburgh 2009


































G20, Pittsburgh 2009
































photos on flickr

September 21, 2009

Memoria del terremoto y la Cruz Roja

Después haber dicho nuestros padres nuestros a las 7 de la mañana –gracias mamá por la escuela católica- y haber tenido un día “normal” de clases, era nuestra costumbre esperar la hora de la comida en el centro con la señora progenitora, la cual despachaba desde la delegación estatal de la Cruz Roja en Xalapa.

Ese día un fuerte movimiento había sacudido la escuela entera. No hubo procedimiento de evacuación ni había siquiera uno que seguir. El movimiento no fue tan fuerte tampoco como para salir del salón y esperamos la respuesta de Arriaga, el maestro, a que hiciera algún gesto de aprobación para salir o no. Solo se limitó en silencio a esperar que pasara.

Ese día había un movimiento inusual en la oficina de la madre y fue hasta más tarde que nos dimos cuenta de la magnitud de la tragedia. Solo por momentos llegaban imágenes por la televisión de algo que parecía ser una zona de guerra.

El resto de la familia vivía en la ciudad de México y a pesar de que hubo comunicación fluida no había la seguridad de muchas cosas, como la resistencia de los edificios –las replicas causaron que otros más se colapsarán- o el abasto de alimentos y seguridad física de nuestras familias.

Mario de 12 años, ciego de nacimiento, era un amigo de juegos y compañero diario en un hospital donde se le brindaba servicio médico y cuya familia lo ingresaba constantemente por diversas afecciones derivadas de su enfermedad. Un lugar donde socorristas, médicos, enfermeras y demás voluntarios trabajan, comen y comparten turnos interminables y experiencias únicas -de aquellas que sólo ocurren en una organización como la Cruz Roja, dedicada a prestar servicios de emergencia y control de crisis

Mario no había tenido contacto con su madre, quien estaba de visita en la Ciudad de México. Pocas horas después se confirmaba que era unas de las personas desaparecidas en los escombros del hotel Regis y mi madre era la encargada de darle la noticia. Días después se confirma el rescate de la mamá de Mario entre los pocos sobrevivientes del hotel, debajo de una loza de cemento y con la posibilidad de perder la pierna que mantuvo atrapada durante varios días en los restos del hotel.

Debido a la cercanía con la Ciudad de México y al estado de semi-sitio que conservaba, se trasladaba la comisión nacional de desastres de la Cruz Roja Mexicana a Xalapa, donde la mayor parte de la ayuda humanitaria que se recolectó alrededor del mundo llegaba vía el puerto de Veracruz y facilitaba su traslado a los albergues de los damnificados que permanecieron meses a la intemperie.

El edificio de la Cruz Roja en el centro de Xalapa se llenó de toneladas de leche en polvo francesa, alimentos no perecederos –comimos queso suizo enlatado por meses-, maquinaria para rescate alemana , ropa americana, medicamentos brasileños , casas de campaña canadienses, cascos rusos, guantes chinos , cuerdas coreanas… tienen la idea.

Las brigadas de rescatistas voluntarios veracruzanos regresaban contando las más terribles historias, que con el paso del tiempo y a pesar de la censura del gobierno y los medios, salían a la luz pública y dejaban ver el agravio de una sociedad abandonada por sus instituciones.

Las fotos de los compañeros socorristas eran información de primera mano de la tragedia de las costureras de San Antonio Abad, las condiciones infames de los campamentos y lo difícil que era distribuir ayuda entre los afectados y los que ya con anterioridad presentaban condiciones de pobreza extrema y cuyo gobierno había olvidado por completo y que gracias ala tragedia, se dejaron ver.

Alrededor de Noviembre, las personas se permitían un tránsito más fluido al DF y tanto los compañeros rescatistas y personal de la Cruz Roja Internacional, regresaban a sus países.

Adelantamos la visita de fin de año a la familia a principios de Diciembre y la impresión de ver edificios caídos y abandonadoss en la calle después de meses de labores, aún era una fuerte. Ya los tíos, primos y amigos contarían sus propias historias de “donde les tocó el temblor”.

La mamá de Mario evolucionó satisfactoriamente y se reencontró con su hijo un par de meses después de haber sido encontrada en las ruinas del hotel Regis. Mario murió sin haber llegado a los 20 a consecuencia del avance del tumor que no le permitió ver jamás. Su madre se ayuda con un bastón para caminar como secuela de las lesiones en la pierna oprimida por los escombros.

Mi madre prestó servicio en la Cruz Roja por más de 20 años en los cuales mi hermana y yo hicimos cursos de primeros auxilios, paramédico y técnico en urgencias médicas y en donde prestamos servicio de emergencia desde los 12 años y donde vimos y vivimos crisis humanitarias en el sur de México más veces de las que hubiéramos querido. Ninguno de los dos es médico.

De los compañeros socorristas que prestaron sus servicios, hay quienes tienen 20, 25 y 30 o más años dedicados al servicio voluntario de emergencia en una institución que antepone intereses personales para ayudar sin recibir nada a cambio. 19 de septiembre debe también rendir homenaje a la Cruz Roja.